YOLANDA OJEDA REYES
EL UNIVERSAL
El consorcio canadiense SNC Lavalin
invirtió en una primera etapa Bs. 700 millones para desarrollar una
aplicación para que la pequeña y mediana empresa disfrute de
programas para el desenvolvimiento económico de su firma como
acceder a Internet y poner a disposición de sus clientes los
servicios a través de sus propias páginas Web.
Como proveedor de servicios de aplicación, surgió la empresa HIGO
Solutions, presidida por Patrick Lamarre, del mismo consorcio
canadiense. Todo esto será posible gracias al avance de las
telecomunicaciones en Venezuela.
Se trata de una especie de outsourcing, en donde la empresa
contrata a un tercero y no concentra esfuerzo en crear una base
tecnológica propia que le permita crecer en su negocio. La idea, es
que la pequeña y mediana empresa, que por varias razones, no ha
hecho las inversiones respectivas para estar a tono con los nuevos
tiempos, puedan acceder a una variedad de servicios, sólo con contar
con un Application Service Provider, con lo cual se reducen costos
directos e indirectos relacionados con la gestión de una red de
empresas. Los servicios de aplicaciones eliminan los gastos de
capital y las modificaciones retroactivas.
Las empresas pueden, a través de un costo fijo mensual, operar
con una tecnología mediante un acuerdo estratégico que no sólo
atiende el área de oficinas, sino también salud y empresas.
'Los datos de la empresa se salvaguardan sistemáticamente y se
archivan en bóvedas de alta seguridad. Además, nuestro centro de
tratamiento está protegido por grupos electrógenos autónomos,
sistema de extinción de incendios de gas, así como guardias de
seguridad.', dijo Lamarre. Los equipos especializados y el personal
calificado ofrece una línea de defensa contra la piratería
informática de la que son víctimas las empresas.
El despliegue de nuevas terminales en un tiempo récord responde a
las necesidades crecientes de las empresas.